Guía

Déficit calórico

Cómo calcularlo, cómo saber si funciona y —lo más importante— cómo llegar al final sin abandonarlo por el camino.

Un déficit calórico es comer menos calorías de las que gastas. Eso es todo: no hay truco, ni alimento mágico, ni horario milagroso.

Lo difícil no es entenderlo. Lo difícil es sostenerlo durante los meses que hacen falta, y ahí es donde se cae casi todo el mundo. Esta guía va sobre eso.

El número

Cuántas calorías recortar

Entre 200 y 500 kcal por debajo de tu mantenimiento. Da igual que peses 55 kg o 100: ese rango es el que permite perder grasa sin pasar hambre, sin perder fuerza y sin destrozar tus entrenamientos.

Déficit = calorías de mantenimiento (TDEE) − 200 a 500 kcal

Si no conoces tu mantenimiento, lacalculadora de calorías y macros te lo da en dos pasos. Mientras tanto, así queda el cálculo según distintos mantenimientos:

El error caro

Por qué un déficit agresivo no funciona

La tentación es evidente: si recortando 400 kcal pierdo grasa, recortando 900 perderé el doble de rápido. En una hoja de cálculo, sí. En la práctica, no.

Con un déficit de 800 o 1.000 kcal vas a pasar mucha hambre y vas a perder mucha fuerza. Y perder fuerza es perder músculo: si dejas de mover las cargas que movías, tu cuerpo deja de tener motivos para mantener ese tejido. Entrenas peor, te recuperas peor, duermes peor.

Aguantarías dos semanas como mucho. Y una definición no se gana en dos semanas: se gana en meses. Un déficit que no puedes sostener no es un déficit rápido, es un déficit fallido.

La única excepción son los mini cuts: recortes agresivos de una o dos semanas. Pero eso es una herramienta para gente con muchos años de gimnasio que sabe exactamente lo que está haciendo y por qué. Si estás leyendo esta guía para empezar, no es tu caso.

Las dietas de 1.200 calorías

Aparecen constantemente y casi siempre nacen de la misma idea equivocada: que comer menos siempre es mejor.

Con 1.200 kcal vas a pasar muchísima hambre, vas a durar poquísimo y vas a acabar dándote atracones que tiran por tierra semanas de trabajo.No sirve de nada una dieta perfecta sobre el papel que no vas a poder seguir.

¿Y los ayunos?

Si te encajan, adelante. Si te levantas y no te da tiempo a desayunar, no pasa absolutamente nada por comer cinco horas después. Hay quien funciona mejor así y quien necesita desayunar.

Lo único que importa es no pasar hambre y que el reparto te permita rendir en el gimnasio, que es el objetivo. Lo de ayunar «para limpiar el cuerpo» no entra en esa ecuación.

Seguimiento

Cómo saber si está funcionando

Un ritual semanal, siempre igual. Yo lo hago los domingos:

  • Pésate en ayunas, una vez por semana y siempre el mismo día. Si quieres más precisión, pésate a diario y quédate con la media semanal.
  • Mídete con cinta métrica: cintura, cadera, cuello, hombros, pecho, bíceps, cuádriceps y gemelo. Apúntalo todo.
  • Hazte fotos. Misma luz, misma postura, mismo sitio.
Las fotos no son opcionales. Te ves en el espejo todos los días, así que no notas el cambio. Comparar la foto de hoy con la de hace dos meses es lo que te va a demostrar que esto funciona — y lo que te va a sostener el día que no te apetezca nada.

El ritmo correcto

Entre 0,2 y 0,6 kg por semana. Ese es el rango que permite perder grasa manteniendo músculo y rendimiento.

Al principio bajarás más rápido, y es normal: buena parte es agua y glucógeno, no grasa. Luego se estabiliza porque el cuerpo se adapta.

Cuando la báscula se planta

Llegará un punto, sobre todo si llevas tiempo, en que el peso deje de moverse durante semanas. No significa que te hayas estancado.

Puedes estar perdiendo grasa y ganando músculo a la vez —recomposición corporal—, especialmente si eres principiante. El peso se queda igual pero la cintura baja.Por eso se miden contornos y no solo se mira la báscula: es exactamente el escenario en el que la báscula miente.

Ajustes

Cuándo ajustar y qué tocar primero

Si en las dos primeras semanas has bajado dos kilos, vas demasiado rápido. Frena: eso no es grasa, y a ese ritmo llegas a marzo sin fuerza.

Y cuando el progreso se pare de verdad, esto es lo importante:

Sube los pasos antes de bajar la comida. Comer más y moverte más siempre es mejor que comer menos y moverte igual: entrenas mejor, te recuperas mejor y la dieta se hace mucho más llevadera.

Andar, no cardio

Mi forma de definir ha sido mantener la comida alta —en torno a 2.200-2.500 kcal— y tener el NEAT muy alto. NEAT es todo lo que gastas moviéndote sin entrenar: andar, subir escaleras, no estar sentado.

La progresión que uso:

10.000 pasos no es un entrenamiento: es ir al gimnasio andando en vez de en coche, o hacer los recados a pie. Sale solo en cuanto lo decides.

¿Y si no tienes tiempo para andar? Entonces sí metería cardio, en cinta con inclinación y sin volverse loco. Pero nunca en los días clave: ni pierna, ni torso, ni full body. El cardio no puede comerse el entrenamiento que es lo que te protege el músculo.

Sostenibilidad

Comidas libres: máximo dos por semana

Si quieres mantener esto durante meses sin obsesionarte,dos comidas libres semanales como máximo. Y no tienen por qué ser todas las semanas.

La clave está en para qué las usas. Están para los compromisos reales: una comida familiar, un cumpleaños, una cena de trabajo. Poder ir y disfrutar sin culpa.

Lo que no funciona es la lógica del premio: «esta semana me toca comida libre, así que pido a domicilio». Ahí no estás resolviendo un compromiso social, estás buscando una excusa.

Y no te obsesiones. Yo llegué a mirar las calorías de los chicles. No hace falta llegar ahí. Pasarte 100 kcal un día, o tres, no cambia absolutamente nada — lo que cuenta es el balance de las semanas. Si te pasas todos los días durante un mes, entonces sí.

En vacaciones, lo mismo: sin abusar, pero disfruta. La mayoría no vamos a competir en culturismo, y renunciar a comer con tu gente es justo lo que hace que la gente abandone.

La verdad incómoda

Por qué la mayoría no llega al final

Hay dos motivos, y conviene separarlos porque tienen soluciones distintas.

1. El plan no encaja contigo

El caso típico: un yogur para desayunar, un filete para comer y otro filete para cenar. Nadie sostiene eso. Y cuando se abandona a las tres semanas, se concluye que «no tengo fuerza de voluntad», cuando el problema era el plan.

Tu dieta tiene que parecerse a tu día a día y tiene que gustarte de verdad. El punto al que hay que llegar es este: que abras la nevera y prefieras lo que tienes preparado antes que salir a comer fuera. Cuando llegas ahí, la dieta deja de ser un esfuerzo.

2. No lo quieres tanto como creías

Y esta es la parte que nadie dice. Va a haber días de cansancio, de no apetecer nada, de que todo el mundo pida postre. Ahí no hay truco: hay compromiso.

Merece la pena preguntárselo antes de empezar: ¿cuánto quiero esto?Si la respuesta es tibia, la definición no va a durar. Si es firme, la vas a cumplir — y con un plan que encaje contigo, además, sin sufrirla.

Plazos

Cuánto dura una definición

Depende de dos cosas: de dónde partes y cuánto aprietas.

Quien haga menos comidas libres irá algo más rápido; quien mantenga su vida social tardará más. Ninguna de las dos está mal, siempre que la elijas a conciencia.

Y que tarde meses no es perder el tiempo: es exactamente lo que permite llegar al final sin haber perdido fuerza ni músculo. Una definición rápida y agresiva te deja más delgado, pero también más pequeño y más débil.

Puedes ver dónde estás ahora con lacalculadora de grasa corporaly seguir la evolución cada pocas semanas.

Mujeres

Qué cambia si eres mujer

Empecemos por lo que no cambia, porque hay mucha desinformación:el principio es idéntico. Comer menos de lo que gastas, con el mismo rango de 200-500 kcal y el mismo ritmo de 0,2-0,6 kg semanales. No existe una fisiología distinta que exija otro método.

Lo que sí cambia son cuatro cosas prácticas:

1. El déficit en valor absoluto suele ser menor

Con menos masa muscular y menos peso, el mantenimiento es más bajo. Restar 500 kcal a un mantenimiento de 1.900 es un recorte proporcionalmente mucho mayor que restarlo a 3.000. En mantenimientos bajos, tiene más sentido moverse en la parte baja del rango: 200-300 kcal.

2. El ciclo menstrual esconde el progreso

Esto es lo más práctico de toda esta sección. Lasretenciones de líquido a lo largo del ciclo pueden mover la báscula uno o dos kilos sin ninguna relación con la grasa corporal.

Compara semanas equivalentes de ciclos distintos, no una semana con la anterior. Si comparas la semana previa a la regla con la anterior, vas a concluir que no estás progresando cuando probablemente sí. Es el motivo número uno por el que muchas mujeres abandonan una dieta que estaba funcionando.

3. La grasa de la dieta, con cuidado

La grasa participa en la producción hormonal, y recortarla demasiado durante mucho tiempo puede afectar al ciclo. No es un motivo para comer más grasa por sistema, pero sí para no llevarla al mínimo como a veces se hace.

4. Los porcentajes de grasa no son comparables

Una mujer al 15 % de grasa y un hombre al 15 % no se parecen en nada. Los rangos femeninos son más altos por fisiología, no por estar peor: la grasa esencial femenina incluye depósitos ligados a la función hormonal.

Tienes los rangos de referencia de cada sexo en lacalculadora de grasa corporal. Y una advertencia importante: bajar por debajo del rango esencial—en mujeres, alrededor del 10-13 %— se asocia a alteraciones hormonales y a la interrupción del ciclo menstrual. No es un objetivo, es una señal de alarma.

Aviso

No copies la dieta de nadie

Ni de un famoso, ni de un influencer, ni de tu amigo del gimnasio. Esa dieta está hecha para su mantenimiento, su peso,su nivel de actividad y sus gustos.

Lo que puedes copiar son las ideas —cómo se estructura, qué alimentos usa— pero los números tienen que ser tuyos. Sácalos de lacalculadora y ajústalos con tus propios datos cada pocas semanas.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Cómo se calcula el déficit calórico?
Primero necesitas tus calorías de mantenimiento (TDEE), que dependen de tu metabolismo basal y de tu nivel de actividad. A esa cifra le restas entre 200 y 500 kcal. Por ejemplo, con un mantenimiento de 2.500 kcal, tu objetivo estaría entre 2.000 y 2.300 kcal al día.
¿Cuántas calorías debo recortar para perder grasa?
Entre 200 y 500 kcal diarias, independientemente de lo que peses. Recortar más no acelera el proceso de forma útil: hace que pases hambre, que pierdas fuerza y que abandones. Lo que determina el resultado no es la agresividad del déficit, sino cuántas semanas eres capaz de sostenerlo.
¿Cuánto peso debo perder por semana?
Entre 0,2 y 0,6 kg semanales es el ritmo que permite perder grasa manteniendo el músculo y el rendimiento. Al principio suele bajarse más rápido por pérdida de agua y glucógeno; eso es normal y no significa que estés perdiendo grasa a esa velocidad.
Llevo dos semanas sin bajar de peso. ¿Recorto más calorías?
No es lo primero que haría. Antes de tocar la comida, sube los pasos diarios: de 10.000 a 12.000, o de 12.000 a 14.000. Eso aumenta tu gasto sin quitarte comida ni energía para entrenar. Además, comprueba las medidas y las fotos: es muy habitual que la báscula se estanque mientras la cintura sigue bajando.
¿Puedo hacer comidas libres estando en déficit?
Sí, y de hecho ayuda a sostener la dieta. Como máximo dos a la semana, y reservadas para compromisos reales: una comida familiar, un cumpleaños, una cena de trabajo. Lo que no funciona es usarlas como premio para pedir comida a domicilio porque te apetece.
¿Cuánto tiempo dura una definición?
Depende de tu punto de partida y de cuánto aprietes. Partiendo de un porcentaje de grasa moderado, unos seis o siete meses hasta estar realmente definido. Desde un porcentaje alto puede irse a un año. Hacerlo despacio no es perder el tiempo: es lo que permite llegar al final sin haber perdido fuerza ni músculo.
¿Es diferente el déficit calórico en mujeres?
El principio es idéntico: comer menos de lo que gastas. Cambian tres cosas prácticas: el mantenimiento suele ser menor, así que el déficit en valor absoluto también lo es; conviene no bajar demasiado la grasa de la dieta por su papel hormonal; y las retenciones de líquido a lo largo del ciclo menstrual pueden ocultar el progreso durante días, así que conviene comparar semanas equivalentes de ciclos distintos y no una semana con la anterior.

Para empezar: calculatus calorías objetivo y tus macros, y revisa cuánta proteína necesitas para no cometer el error de subirla a costa de los carbohidratos.